sábado, 12 de marzo de 2011

Luz: el origen

La luz es uno de los elementos prioritarios en fotografía. Iluminar bien el objeto, ya sea con luz natural o mediante luz artificial, va a ser uno de los valores que debemos tener en cuenta a la hora de poder hacer una buena fotografía. La fuente luminosa será la que se encuentre en esos momentos en el exterior o el interior de lugar donde fotografiamos el objeto, o por el contrario podemos optar por crear nuestra propia iluminación.

Luces empleadas en fotografía
La luz tiene dirección y calidad. La dirección la determina donde está colocada la luz en referencia con el sujeto; por ejemplo, si se encuentra en un ángulo de noventa grados del sujeto es una luz lateral, si se coloca frente al sujeto se conoce como luz frontal, si se encuentra ubicada detrás del sujeto y hacia la cámara es una iluminación a contraluz.
La dureza o suavidad de la luz, viene determinada por la relación entre el tamaño de la fuente de luz y el tamaño del sujeto a fotografiar y no es una propiedad inherente a la propia luz.
En un día soleado se producen sombras duras, al ser la superficie del sol pequeña en comparación al sujeto. En cambio un día nublado, produce una iluminación más suave, ya que las nubes aumentan el tamaño de la fuente de luz.

Una iluminación básica consiste en el uso de cuatro luces: principal, relleno, de recorte y de acento.

• Luz principal: es la fuente más potente, la de más intensidad y fija la colocación de las demás.
• Luz de relleno: debe colocarse en la posición donde está la cámara y como su nombre indica rellena las sombras provocadas por la luz principal.
• Luz de recorte: crea un halo detrás del elemento a fotografiar y ayuda a darle volumen separándolo del fondo.
• Luz de cabello o de acento: debe colocarse detrás y por encima del sujeto, dirigida al cabello, separándolo del fondo.
Si se desea que el fondo no quede muy oscuro, se puede iluminar con una luz suave, para que no desvíe la mirada del objeto protagonista de la fotografía.

Luz natural y artificial
La luz puede provenir de fuentes naturales o artificiales, y en cada caso posee una serie de características.

• La luz natural: es aquella que proviene del mismo sol y es influida en su paso por la atmósfera terrestre, además dependiendo de la hora del día puede dar diferentes matices en intensidad, dirección, dureza y color, lo que significa que una luz apta para determinado trabajo pueda tener una corta duración debido a la rotación de la tierra. Una ventaja de la luz natural es que permite hacer tomas fotográficas en exteriores y puede ser complemento a la luz artificial.
• La luz artificial: es aquella que proviene de lámparas, spots, flashes y otros objetos luminosos controlados por el fotógrafo, teniendo como ventaja el poder manipular la dirección, color e intensidad de éstas. Sin embargo el uso de luz artificial tiene un coste más caro de producción y requiere de conocimientos técnicos para manejarla adecuadamente; dependiendo de la cantidad de luces que se utilicen puede haber un límite de la extensión de la superficie iluminable, por lo que la luz artificial suele ser complemento de la natural y viceversa.

Aquí más información.


Luz lateral


Luz frontal


Contraluz


Luz desde abajo


Luz desde arriba


Luz de día soleado


Luz de día nublado


Luz natural


Luz artificial

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